Descartes, René (1596-1650) Filósofo y matemático francés
- A menudo es preferible una falsa alegría a una tristeza cuya causa es verdadera.
- Apenas hay algo dicho por uno, cuyo opuesto no sea afirmado por otro.
- Conviene ocuparse sólo de aquellos objetos cuyo conocimiento cierto e indudable parece capaz de alcanzar nuestra mente.
- El bien que hemos hecho nos proporciona satisfacción, que es la más dulce de todas las pasiones.
- Hemos de pensar que los que sostienen opiniones contrarias a las nuestras no son necesariamente bárbaros; muchos saben usar la razón tan bien como nosotros y hasta mejor.
- La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados.
- La moral es la ciencia por excelencia, el arte de vivir bien y de ser dichoso.
- La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.
- Las ciencias están todas enlazadas entre sí: es mucho más fácil aprenderlas todas juntas a la vez que separar una de las otras.
- Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo en la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.
- No ser útil a nadie equivale a no valer nada.
- Pienso, luego existo.
- Toda la materia depende del movimiento.