La verdad es que no sabia nada.
Bueno, ni yo, ni los que estábamos allí esperando a que lloviese a que empezase el Iceberg. Como la espera era larga y la noche agradable, vi que la luna tenia este aspecto:

Y la vista del Pilar con ella este otro:

Había allí gente que juraba eran las nubes, y a pesar de que no parecía ser así, dimos por bueno la explicación ya que la luna desapareció inmediatamente.
Justo cuando el iceberg se iluminó… empezó a llover.
Tras una primera espantada, todo continuo sin problemas. ¿Y el iceberg?… Tan bonito como siempre.

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