Muchas son las fuentes, los sitios donde no se por que extraña razón, la gente a ver una fuente, le echa unas moneditas.
Pues bien, a veces, esa acción de echar unas moneditas a un estanque, tiene una reacción hermosa , espontánea y acertada por parte del responsable y dueño del estanque.
El susodicho estanque está en el Pabellón de Hungría y es este:

Y la reacción de comisario del pabellón esta otra:

Un aplauso a la acción de este pabellón me perece poco… así que le daremos mil.
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Fantástico, además cuando vi las monedas no pensé en qué harían con ellas después, me parece genial lo que han decidido.